Hay ciudades que se explican a través de sus monumentos. Otras, a través de su historia. Jerez y Tequila tienen algo diferente: ambas se entienden mejor desde una copa.
Del 2 al 4 de septiembre, Jerez acogerá la primera edición de «Vinos que son ciudades», una iniciativa impulsada por Original Xérès que tenderá un puente entre Andalucía y México a través de dos productos que han dado identidad universal a sus territorios: el vino de Jerez y el tequila.
Más allá de un festival, la propuesta nace como un espacio de encuentro donde la cultura, la gastronomía, la música y las tradiciones dialogan para demostrar que el origen sigue siendo uno de los mayores valores de nuestro tiempo.
Cuando una bebida cuenta la historia de un territorio
Pocas regiones en el mundo pueden presumir de que su nombre identifique también a una bebida. Jerez y Tequila forman parte de ese selecto grupo.
Ambas ciudades han construido durante siglos una cultura propia alrededor de sus productos emblemáticos, convirtiéndolos en embajadores de su paisaje, sus tradiciones y su forma de entender la vida.
Por eso, el programa reunirá catas de tequilas premium, experiencias gastronómicas, encuentros empresariales y actividades culturales que permitirán descubrir los numerosos vínculos que existen entre ambas regiones.

Gastronomía, música y tradición
La Carboná y el restaurante mexicano Bruna protagonizarán varios encuentros gastronómicos donde el vino de Jerez y el tequila compartirán mesa y relato.
La música también ocupará un lugar destacado con la gala lírica «Zarzuela de ida y vuelta», que contará con la participación extraordinaria de Plácido Domingo, y con la actuación del Mariachi Femenil Nuevo Tecalitlán, referencia internacional de la música tradicional mexicana.
Más que vino: identidad
En Lauro Vinum solemos hablar de vinos, bodegas y viñedos. Pero, en realidad, hablamos de algo mucho más profundo: identidad.
«Vinos que son ciudades» nos recuerda precisamente eso. Que detrás de cada copa hay una historia, una comunidad y un territorio. Y que, aunque un océano separe a Jerez de Tequila, ambos comparten una misma forma de entender el valor de sus raíces.


